Guía

Software a medida o estándar

La pregunta no es cuál es mejor, sino cuánto se parece tu proceso al de los demás. Y casi nunca la respuesta es todo o nada.

Qué es cada uno

Un programa estándar está hecho para el proceso que comparten muchas empresas: llevar la contabilidad, facturar, gestionar un almacén. Se contrata, se configura y se usa. Quien lo fabrica lo mantiene y lo mejora para todos sus clientes a la vez.

Un software a medida se hace para una sola empresa. Recoge su proceso tal como es, con sus excepciones, y hace justo lo que esa empresa necesita. A cambio, hay que pensarlo, construirlo y mantenerlo.

Lo que da y lo que pide cada uno

El estándar da rapidez: está hecho, probado por otros y se puede empezar pronto. Da también previsión: se sabe lo que cuesta cada mes. Pide adaptarse: cuando el programa no hace algo como lo hace tu empresa, es tu empresa la que cambia, o la que lleva una hoja de cálculo al lado para lo que no cabe.

El a medida da ajuste: el programa trabaja como tú. Da control: decides qué se añade y cuándo, y puedes ser dueño del código. Pide tiempo y dedicación: alguien de la empresa tiene que explicar el proceso, probar y decidir. Y pide pensar en el mantenimiento desde el primer día.

Los puntos intermedios

Entre contratar algo tal cual y construirlo todo hay tres caminos, y son los que más a menudo resuelven el problema:

  • Configurar. Muchos programas estándar permiten más de lo que se usa: campos propios, flujos, informes. Antes de descartar uno, conviene saber hasta dónde llega.
  • Ampliar. Añadir al programa estándar un módulo hecho a medida para lo que le falta. Depende de que el programa lo permita, y hay que contar con que cada actualización puede obligar a revisarlo.
  • Integrar. Dejar el estándar para lo común y construir aparte una pieza a medida para lo propio, conectadas entre sí. Es el terreno de la integración de sistemas.

Preguntas que ayudan a decidir

  1. ¿Tu proceso es lo que te diferencia? Si la manera de presupuestar, de planificar o de atender es parte de por qué te eligen, encajarla en un molde ajeno tiene un coste que no sale en la factura.
  2. ¿Cuánto trabajo se hace hoy fuera del programa? Hojas de cálculo paralelas, datos copiados a mano, avisos por correo. Si es mucho, el programa actual no está cubriendo el proceso.
  3. ¿Has probado de verdad lo estándar? No el folleto: una prueba con tus casos difíciles, los que se salen de lo normal.
  4. ¿Cuánto va a cambiar tu forma de trabajar? Si el proceso todavía se está definiendo, construir a medida es fijar algo que se mueve.
  5. ¿Quién lo va a mantener? Un programa a medida necesita a alguien detrás durante años. Conviene saber quién antes de empezar.
  6. ¿Cuánto cuesta a varios años? Las licencias por usuario crecen con la empresa; el a medida concentra el gasto al principio.

Cuándo suele tener sentido lo estándar

Cuando el proceso es común y está bien resuelto por el mercado: contabilidad, nóminas, correo, facturación corriente. Hacer a medida algo que ya existe y funciona es pagar por reinventarlo, y además asumir tú las actualizaciones que otro haría por ti.

Cuándo suele tener sentido a medida

Cuando lo que hay que resolver es propio: un cálculo de precios particular, una planificación con reglas que ningún programa contempla, un circuito de aprobación que cruza varios departamentos, o un portal para que tus clientes hagan algo que solo hacen contigo. Y cuando ya se ha intentado con lo estándar y el trabajo sigue haciéndose fuera. Tres casos tienen página propia: ERP a medida, CRM a medida y software de gestión a medida.

Si sigues sin tenerlo claro

Es normal, y es una de las cosas que una empresa de desarrollo debería ayudarte a decidir antes de proponerte construir nada: una buena propuesta empieza diciendo qué parte no hace falta hacer a medida. Si quieres que alguien lo mire, cuéntanos el caso. Revisamos tu solicitud y, si tenemos cobertura en tu zona, la derivamos a una empresa de desarrollo colaboradora. Gratuito y sin compromiso.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un software a medida?
Un programa hecho para una empresa concreta, que recoge su forma de trabajar. Lo contrario de un programa estándar, pensado para servir a muchas empresas a la vez.
¿Qué tipo de software utilizan las empresas?
Casi todas combinan los dos: programas estándar para lo común —contabilidad, correo, ofimática— y, cuando su proceso es particular, algo a medida o una adaptación para lo propio.
¿Es más caro el software a medida?
Al principio suele serlo, porque se paga el proyecto entero. A varios años depende: el estándar se paga por usuario y por tiempo, y a eso hay que sumar lo que cuesta adaptarse a él. Las partidas están en cuánto cuesta un software a medida.
¿Se puede adaptar un programa estándar en lugar de hacer uno nuevo?
Muchas veces sí, y es el camino más corto: configurarlo, añadirle un módulo propio o conectarlo con otra pieza a medida. Depende de lo abierto que sea el programa.
¿De quién es un software hecho a medida?
De quien se pacte. El código fuente es una obra protegida por la propiedad intelectual, así que si quieres ser su titular, la cesión tiene que quedar por escrito en el contrato.

Cuéntanos qué software necesitas

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