Qué es el desarrollo de software a medida
Es encargar un programa hecho para tu empresa: para su forma de vender, de producir o de atender, y no para la media de las empresas de su sector. Un programa estándar se compra hecho y la empresa se adapta a él; uno a medida se analiza, se construye y se prueba a partir de cómo trabajas tú. Por eso un proyecto de desarrollo de software empieza siempre por entender el proceso, antes de escribir una línea de código.
No siempre es la mejor opción. Si lo que haces se parece a lo que hace todo el mundo, un programa estándar bien configurado suele bastar; lo explicamos en software a medida o estándar.
Qué proyectos puedes pedir
- Software de gestión, ERP y CRM a medida: el programa interno que ordena el trabajo diario.
- Aplicaciones web: portales de clientes, paneles y herramientas que se usan desde el navegador.
- Apps móviles para tus clientes o para el equipo que trabaja fuera de la oficina.
- Integración de sistemas: que los programas que ya tienes se pasen los datos.
- Automatización de procesos y automatización con IA: tareas repetitivas que deja de hacer una persona.
- Modernización o mantenimiento de un programa que ya existe.
Si lo que buscas es una web corporativa o una tienda online de plantilla, esta web no es la adecuada.
Cuánto cuesta un software a medida
No damos cifras, y es a propósito: no hay un precio de catálogo, y cualquier número dado sin conocer el proyecto es un reclamo, no un presupuesto. Lo que mueve el precio es el alcance —cuántos procesos y pantallas cubre—, las integraciones con otros programas, los datos que hay que migrar, el número de usuarios y perfiles, y el mantenimiento posterior. Lo desglosamos en cuánto cuesta un software a medida y, para las apps, en cuánto cuesta desarrollar una app.
Cómo es un proyecto, por fases
- Análisis. La empresa de desarrollo entiende el proceso, quién lo usa y con qué tiene que conectarse, y lo deja por escrito.
- Propuesta. Alcance, fases, precio, plazo y qué queda fuera.
- Desarrollo por entregas. Versiones que se pueden ver y probar, en lugar de una única entrega al final.
- Pruebas y puesta en marcha, con los datos reales y con las personas que lo van a usar.
- Mantenimiento: correcciones, cambios y alojamiento, pactados desde el principio.
Qué conviene tener pensado antes de pedir propuesta
- Qué problema tiene que resolver y quién lo va a usar.
- Qué hay hoy: un Excel, un programa antiguo, nada.
- Con qué otros sistemas tiene que conectarse.
- Un orden de magnitud del presupuesto y cuándo quieres empezar.
No hace falta un documento de requisitos: con eso, la empresa a la que derivemos tu solicitud llega a la primera reunión sabiendo de qué va.
Quién hace el software
Una empresa de desarrollo de software. Revisamos tu solicitud y, si tenemos cobertura en tu zona, la derivamos a una sola empresa de desarrollo colaboradora, que es quien analiza el proyecto contigo, te presenta su propuesta y, si la aceptas, lo construye. Te contamos el circuito en cómo funciona y qué mirar antes de firmar en cómo elegir una empresa de desarrollo.